Apuntes sobre la libertad y la ciencia

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¿Por qué “la ciencia” nos arrebata la libertad, si ahora tenemos mucha más libertad de expresión gracias a los avances científicos y tecnológicos [y esto es un ejemplo]? 
Que tengamos más libertad (o libertad de expresión que, por cierto, es una cosa bien diferente) ahora por los avances científicos y tecnológicos me parece una afirmación demasiado arriesgada y poco meditada. ¿Son realmente esos avances los que hacen al hombre libre? Por supuesto que le permiten vivir más cómodamente, que le permiten hacer cosas que antes ni siquiera podría soñar pero, ¿es eso libertad? Mi concepción de la libertad no va por esos derroteros, no considero libertad el tener mejores herramientas, sino que más bien esa libertad es cuestión de actitud subjetiva del ser humano. Un ejemplo cutre es el que vemos ahora: gente tirando horas y más horas de su vida en el sofá viendo la tele o subiendo al Facebook estupideces, ¿eso da libertad a la gente? Puede que sí, en algunas concepciones: la libertad se acrecienta cuando encuentro más posibilidades de tirar mejor mi tiempo a la basura. En la mía, todo lo contrario: mi libertad se ve mermada porque se nos han dado unas herramientas que no teníamos ni idea de cómo aprovechar sin que nos consumiesen excesivamente, herramientas invasivas. La ciencia no arrebata nada (y mucho menos libertad, esto es como decir que la bomba nuclear tiene la culpa de haberse cargado a Hiroshima), la ciencia es como un coche sin ruedas, puede tener un motor que te cagas de grande y unos asientos fantásticos de cuero, pero como no se pueda mover el coche no nos va a servir para lo que está concebido (si no, compraríamos un sofá en vez de un coche, ¿no?). 
La ciencia necesita dinero que le haga arrancar, necesita políticos que digan que tal partida presupuestaria va a ir hacia ella, necesita personas que investiguen, ciudadanos que la valoren, estudiantes que la estudien y divulgadores que la presenten ante los más ignorantes de la materia. Lo que sí arrebata esa libertad (dentro de mi concepción) es el pensar que la ciencia pueda explicar todos los procesos del mundo, no sólo los naturales sino también los propios de la cultura y la sociedad, y que pueda decirnos cómo comportarnos (más allá del presentarnos los hechos tal y como han ocurrido, esto es objetivo, decirte cómo hacer algo es ya subjetivo). La psicología, por ejemplo, está asentada sobre supuestos subjetivos, la medicina (más que ciencia, es un arte) está asentada sobre supuestos cartesianos y es peligroso tomar los estudios al pie de la letra, pues tras ellos se esconde el sujeto. Yo, según estos estudios, no tendría que estar haciendo una carrera sino una formación profesional. Como sabemos, los sujetos no siempre tienen buenas intenciones, y aunque esos investigadores ni siquiera sean conscientes de lo que están logrando extrapolando estudios científicos para explicar toda la realidad, sí, efectivamente, creo que se están cargando nuestra libertad y, lo que es peor, no nos estamos dando cuenta de nada porque nos tragamos lo que nos echen, acríticamente.
Francisco Riveira.
Sin fecha definida.
En Zaragoza, 2012.
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Francisco Riveira

Graduado en Filosofía. Investigador predoctoral en Filosofía y Retórica de la Ciencia.

Berlín, Alemania

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