Breves comentarios sobre literatura alemana y Thomas Mann

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Einstein, Mann.

Hay escritores completos. Auténticos monstruos del pensamiento, de la filosofía y de la literatura, que reúnen en su persona una cantidad de virtudes imposibles de igualarse por el resto. Esta es una de las razones por las que siempre he sido tan reticente a la publicación de mis pensamientos o historias: no estaba preparado, había gente que lo hizo mejor que yo.

Thomas Mann es una de las figuras a las que intento parecerme. Mann, Goethe, Hesse… Sí, me habéis pillado: me encantan los escritores alemanes. Eso sí, me gustan para leerles, no para imitarles estilísticamente. El escritor suele imitar los estilos que más satisfacción le producen. En mi caso, cuando releo algo que he escrito hace un tiempo, suelo disfrutar si lo que he escrito ha sido algo llamativo, con frases cortas, con descripciones lo suficientemente profusas y con las palabras adecuadas en cada momento. Al ser esto un blog tampoco me preocupo de la corrección. Normalmente mis correcciones son una o dos ya que si algo he de corregir se trata siempre sobre puntuación o construcción de frases. ¿Veis? Esta frase anterior podría rehacerla para que fuese más agradable a la lectura. En esto se basan mis correcciones. Para evitar muchas correcciones en el blog siempre tengo buena ortografía (aunque a veces se me cuelan errores, como a cualquiera) y procuro hacer las frases lo más cortas y concisas posibles. ¿Quién me enseñó esto? Stephen King, principalmente. ¿Quién me enseñó el arte de la ironía? Los escritores americanos en su mayoría, pero los franceses del siglo XX también. Los escritores españoles que he leído son o filósofos del siglo XX o literatos ya clásicos. Apenas leo literatura castellana contemporánea (cuando era más pequeño leía literatura fantásica, Laura Gallego, etc), así que no voy a opinar. Lo último que he leído es algo de Luis Antonio de Villena.

Me gustan los alemanes porque son los que me enseñan. Qué lujo es encontrar referencias en Mann a autores como Goethe. Estoy ahora leyendo los Buddenbrook y en los primeros diez capítulos ya ha habido varias referencias a escritores clásicos, Goethe entre ellos. Venecia, formas sociales, exquisitas descripciones de manjares no menos exquisitos… me daban ganas de entrar en las páginas de tinta electrónica de mi Kindle y ponerme a comer con esa familia.

También disfruté leyendo La montaña mágica. Libro que, desde luego, hubiese aprovechado peor sin tener una mínima base filosófica. En él hay constantes reflexiones sobre el tiempo, la naturaleza sedentaria de los hombres, sobre la enfermedad, la soledad y el spleen del hombre rico y desocupado…

En fin, qué gozada poder leer a genios como Thomas Mann. Qué literatura tan completa, sabrosa y llena de referencias culturales.

Podéis seguirme en Goodreads si queréis seguir lo que leo en cada momento, me parece una red social excelente: MI PERFIL EN GOODREADS

En Estambul, Turquía.

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Francisco Riveira

Graduado en Filosofía. Investigador predoctoral en Filosofía y Retórica de la Ciencia.

Berlín, Alemania

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