Crítica a Robert Lanza

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Antes que nada me gustaría dejar claro que mi crítica está dirigida desde la epistemología o filosofía de la ciencia. Desde la biología podría hacerse pero mis conocimientos de la misma son insuficientes.
Articularé este post de la siguiente manera:

-Comentario sobre la medicina, médicos y su labor.
-Comentario sobre new age y el mal uso de términos como “cuántico”, “conciencia”, “mente”, “espacio” y “tiempo”.
-Comentario del artículo en Público sobre Robert Lanza.



Si te ha seducido el título por su primera parte te animo a seguir leyendo porque espero dar cuenta de todo el rechazo que me ha provocado leer este artículo. Si te ha seducido la segunda parte entonces quizá te decepcione porque ni conozco a Robert Lanza desde hace tiempo ni estoy informado de su carrera como médico. Baste, para criticar al médico, criticar a los médicos y a su disciplina en general, a sus despropósitos epistemológicos y ausencia de cierres categoriales entre las ciencias que utilizan como instrumento de apoyo (biología, química y física, principalmente), además de, cómo no, el artículo que os traigo.

Me voy a referir a este artículo así que antes de seguir leyendo no estaría de más que le echases una ojeada. El tiempo que vas a tardar en terminarlo no supera los tres minutos. Además es de lectura fácil, tan fácil como escandalosa.



¡Pero qué charlatán! Y cómo me jode que se dé hueco a esto en periódicos supuestamente serios como Público. Me jode porque creo que los diarios digitales son necesarias herramientas de lucha contra las desigualdades y los que las permiten pero también porque, como altavoz, son usados indiscriminadamente tanto para hacer el bien como para introducir en la cabeza de sus lectores ávidos de consuelo tonterías sin sentido.

Quería comenzar con una crítica a los médicos. Sostengo a partir de ahora lo que Gustavo Bueno, creador de la escuela del materialismo filosófico, dice sobre ellos:

Los médicos son biólogos de segunda. Se apoyan en la biología de la misma manera que un piloto de avión se apoya en la aeronáutica: un piloto de avión no necesita ser ingeniero aeronáutico pero, sin la aeronáutica, no podría ejercer su trabajo. Lo mismo ocurre con los médicos: sin la biología no podrían curar, serían charlatanes, y su labor no serviría para nada. La medicina es una profesión innoble: hay que mancharse las manos. Ojo, parece que estoy metiéndome con los médicos y su labor pero no, sólo quiero dejar claros los límites de su labor y de las demás ciencias.

¿En qué lugar de la ciencia se encuentran los médicos? Los médicos son a la biología lo que los arquitectos a la física o matemáticas: se ayudan de ellas pero no por interés teórico sino por necesidades prácticas. Los médicos, al igual que los albañiles o los fontaneros, están en el mundo para hacer una labor práctica que es, entre otras, la de curar a sus pacientes. Por tanto, el médico ejerce una actividad práctica, no intelectual, y tanto más práctico es un médico cuanto más efectividad tiene curando pacientes: esto es lo que se premia. Pero en biología no importa el paciente, importan los organismos en sí. ¿Qué dice Gustavo Bueno ante esto? Hablando de uno de sus paseos (epistemológicos) por la Facultad de Medicina de Oviedo cuenta que se encontró con un grupo de médicos con los que estuvo hablando de lo que les diferenciaba a ellos de los biólogos. En el caso de un tumor, por ejemplo, los biólogos se alegrarían porque tendrían algo nuevo para estudiar mientras que los médicos tratarían de extirparlo y pasar a otra cosa, más que nada porque el tiempo apremia y hace falta despachar pronto al paciente para que entre el siguiente.

Esta es la diferencia fundamental entre un médico y un biólogo: práctica vs teoría. No voy a decir que la teoría no se aplica a la práctica médica pero hay numerosos atajos que el médico toma y que el biólogo, en aras de la objetividad y del conocimiento puramente científico y naturalista, no se puede permitir. El médico va a entender al cuerpo como un todo (y no estoy tan seguro de esto…) mientras que el biólogo va a estudiar parte por parte, sin relacionarlas entre sí. En este ejercicio relacional el médico no necesita, porque le hace perder el tiempo, seguir los dictados de la biología o la química al pie de la letra. Y, a pesar de todo, no le va mal.



Las corrientes new age se han puesto de moda porque las personas de moda se han adscrito a ellas… por poneros un ejemplo: Tom Cruise y la cienciología. Mi intuición ante este fenómeno, porque es tan grande e importante que cuesta entenderlo bien, es que es el terreno preparado para los charlatanes de nueva hornada que comienzan a surgir a finales del siglo XX y comienzos del XXI como consecuencia de una desnaturalización de la realidad y una sociedad cada vez más panteísta que ha cambiado al dios cristiano por el dios naturaleza. La secularización de la realidad trae consigo numerosos inconvenientes entre los cuáles está tanto el creer en las pseudociencias como el abandono del aparato crítico. Esto tiene dos caras: por un lado ya no creemos en dios pero, por desgracia, nuestro aparato crítico no va más allá de eso y es incapaz de enfrentarse ante las nuevas tonterías que aparecen en boca de señores muy bien vestidos y cuyo discurso es, en apariencia, convincente.

Mecánica cuántica for dummies: esto es peligrosísimo. Una teoría se comienza a utilizar por estos movimientos por lo atractiva que resulta. Dentro de lo “cuántico” podemos añadir cualquier estupidez que se nos ocurra y, así, blindarla con el sello científico. ¿Para qué hablar de las consecuencias de esto si son evidentes?

Os dejo AQUÍ una película que supone un buen ejemplo de cómo aproximarse a la mecánica cuántica con una falta de rigor espeluznante. La mecánica cuántica en absoluto va por ahí, no plantea que los sujetos podamos crear la realidad en nuestro interior. La postulación del principio de incertidumbre por Heisenberg tiene unas consecuencias ontológicas, físicas e incluso epistemológicas que me llevaría todo el día enumerar así que no lo haré. Baste con decir que me encuentro enfrentado con todo mi ejército al mal uso de estas teorías, que acaban vinculándose al budismo o al esoterismo.

Soy eliminativista en relación a la mente, es decir, creo que no hay estados mentales. Soy materialista, en este sentido, y pienso que los intentos de demostrar la mente son ecos del dualismo platónico o del mentalismo new age que he criticado antes. Aunque considero interesantísima la teoría de los qualia, a día de hoy es más cómodo teóricamente, a mi parecer, postular que la mente no existe.

Esto nos lleva a otra cosa: la conciencia. ¡Qué problemas enormes nos ha traído la conciencia! No voy a decir que no existe físicamente, porque es evidente, sino que es un epifenómeno (esto es lo que hoy, en biología, se admite). Del cerebro surge la conciencia, involuntariamente, como fruto de la filogénesis e, incluso, de la ontogénesis, porque una de las carencias de los llamados niños lobo es la consciencia…

Y bueno, sobre el espacio y tiempo… ¿qué decir? Por supuesto que no son proyecciones de nuestra mente (no existe) o nuestra conciencia (la misma conciencia es proyección o epifenómeno de algo, ¿cómo una proyección podría, a su vez, proyectar las dimensiones?). El espacio y el tiempo están ahí, o están ahí para nosotros. La locura es pensar que si no estamos nosotros no hay espacio ni tiempo (esto se ha postulado por Kant pero está más que superado…), que nosotros creamos ambas realidades y, además, ¡a nuestro placer!
Ojo aquí, porque viene lo interesante.



Ahora vamos al artículo de público, párrafo por párrafo, basado en todo esto que he dicho ahora:

(http://www.robertlanzabiocentrism.com/is-death-an-illusion-evidence-suggests-death-isnt-the-end/
http://www.publico.es/514814/existe-la-muerte-una-teoria-cientifica-asegura-que-no )

“New evidence continues to suggest that Einstein was right”


“Our classical way of thinking is based on the belief that the world has an objective observer-independent existence.”


Después de un argumento de autoridad y de una mención a una creencia sobre la ontología del mundo, ¿cabe hacer otro análisis que no sea epistemológico? Yo creo que no.


El artículo es demagógico. Los ejemplos que se utilizan no tienen ninguna validez científica ni entran dentro de lo que podríamos llamar un estudio serio sobre una realidad empírica y demostrable.
Antes que nada me gustaría decir que hay varios tipos de muertes, entre ellas está la muerte médica, que es a la que este señor hace mención. El dar por hecho que entendemos lo mismo al hablar de la muerte y que, de verdad, tenemos que seguir haciendo caso a determinadas frases que Einstein decía en el bar con los amigos, es un poco arriesgado. Pero yo entiendo la estrategia de este médico: llamar la atención a un segmento de lectores ávidos de consuelo y pasar a la historia como un científico extravagante que habló sobre cosas no demostradas e intuitivas… Pero así no ha de funcionar un científico. Un científico no puede ir a un artículo, hablar como tal (salvo si es un artículo de opinión, como parece que es el que cito), citar dos estudios parcialmente, contarnos qué dijo Einstein sobre el caso, mezclar conceptos como espacio, tiempo, mecánica cuántica, mente y conciencia y pasar por ahí la batidora para sacar este puré de charlatanería.

Como sé que no os vais a leer su artículo, voy a terminar este post comentando los párrafos más llamativos de Público:

“Ahora, un científico estadounidense afirma que la muerte “es una ilusión” y que las evidencias científicas sugieren que “la muerte no es el final”.”


Nos enfrentamos aquí ante tres palabros malentendidos. La muerte como muerte médica, la ilusión como capacidad del ser humano de crearse realidades que no tienen su correlato en la naturaleza y la muerte que “no es el final”. El peligro de esta última es claro: la ciencia como consuelo, la ciencia como herramienta auxiliar de la sotereología secularizada del siglo XXI.


“[…]cree haber hallado la respuesta en la Física cuántica, más concretamente en la nueva teoría del biocentrismo, basada en que prácticamente todo lo que asumimos como un hecho, existe porque nosotros creemos que es así.”


Sin comentarios… Bueno, sí. Eso del biocentrismo… ¡qué disparate! El biocentrismo en sentido amplio es la biología reduccionista pero aquí ni siquiera llega a ese nivel, aquí se desprende que el biocentrismo es que nosotros, como “entes vitales”, somos el centro de nuestro mundo, el centro ontoepistémico, desde el que se dibuja toda la realidad. Si esto no os recuerda al solipsismo cartesiano, no sé a qué os puede sonar…


De este modo, el científico señala que conceptos como el universo, el espacio o el tiempo existen sólo en nuestra conciencia, como instrumentos construidos para la propia vida. “Todo lo que ves y experimentas en este momento -incluso tu cuerpo- es un remolino de información que ocurre en la mente”, escribe.”


Ya he hablado antes de esos cuatro términos. En el artículo de Robert Lanza se utilizan todos indiscriminadamente, mezclando sentidos amplios y estrictos, significados espiritualistas y científicos… sin hacer ninguna distinción. Es vergonzoso que un médico así pueda tener cabida en la prensa escrita digital de este país. Os animo a enfrentaros a este tipo de contenido, como así han hecho muchos de los comentaristas ya (algunos han hecho el análisis correcto, situación que me hace volver a recuperar, por momentos, la fe en la humanidad).


“Sostiene, por tanto, que si el espacio y el tiempo no existen, “la muerte no existe en un mundo intemporal y sin espacio”. “La muerte no existe en ningún sentido real en estos escenarios”, afirma.
¿Significa eso que vivimos eternamente? El profesor explica que la inmortalidad “no significa una existencia perpetua en el tiempo, sino que reside fuera del tiempo completo”. Y explica así lo que podría quedar tras la muerte del cuerpo: “La vida es una aventura que trasciende nuestra manera lineal y ordinaria de pensar. Cuando morimos, no lo hacemos en el modo de una matriz aleatoria, sino según la matriz ineludible de la vida. La vida tiene una dimensión no lineal, es como un flor perenne que vuelve a florecer en el multiverso”, concluye.”

Como os habéis creído que el espacio y el tiempo no existen, porque lo digo yo así de gratis, entonces os digo, al modo silogístico aristotélico, que la muerte no existe, porque en un mundo intemporal y sin espacio no existe… Esta reducción al absurdo es muy común entre los cristianos de nueva hornada que intentan dotar a su religión de argumentos filosóficos para así verse más fortalecida (de esto hablaré más detenidamente otro día).

Ya con lo de que la vida es una aventura y lo del tiempo completo (a mí me recuerda a las categorías trascendentales de Kant…) me ha derrotado. Ante esa terminología de matrices aleatorias e ineludibles, multiversos y dimensiones, que mezclan en vomitivo potaje nociones matemáticas, físicas y biológicas, no puedo hacer otra cosa que irme a un rincón y llorar.

Como quería proyectar esta indignación en algún lado os ofrezco este post, ejemplo de que en ocasiones el peor enemigo de la ciencia está dentro de ella. Por suerte, no valen científicos puntuales para crear conocimiento sino que es precisa una comunidad científica que verifique constantemente los descubrimientos. No valen hipótesis sino teorías consensuadas y con posibilidad de falsación para evitar tautologicidad y circularidad.

El diario Público corre el riesgo de convertirse, con este tipo de noticias “científicas”, en un diario amarillista, más preocupado por el titular grandilocuente que por la divulgación científica rigurosa.

Un saludo.

Francisco Riveira
En Logroño, 16 de abril de 2014.

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Francisco Riveira

Graduado en Filosofía. Investigador predoctoral en Filosofía y Retórica de la Ciencia.

Berlín, Alemania

13 comentariosDeja tu comentario

  • Hola, aconsejarte que para hacer una crítica debes de mantener un buen léxico y no escribir improperios, por lo demás para hablar de física cuántica debes de dominar la relatividad de Einstein, Schrödinger, el experimento de la doble rendija, etc ,para así hacer una comparación y un análisis de tu postura.

  • Muchas gracias por tu consejo.
    Te comento que por lo general suelo hacer críticas mezcladas con comentarios sarcásticos o mofas, no solo aquí sino en todos los posts en general. Esto no es un tratado de filosofía sino un blog. En lo segundo discrepo, en ningún momento he hablado de física cuántica (es que la teoría de Lanza no se basa sólo en la física cuántica, sino en otros “cuenticos” de diferente calado), sino de conceptos de antropología, religión y filosofía que se entremezclan sin ningún tipo de guía y que dan lugar a reflexiones tan chocantes (por lo sensacionalistas) como las de Robert Lanza. Al principio del post lo dejo bien claro: la crítica es desde la epistemología.

    Un saludo y gracias por tu comentario

  • Hola, gracias por tu artículo, supone una visión crítica de la película (sin que suene a peyorativo) sobre el Biocentrismo. Y digo peli, porque es el producto de un montaje entre muchas escenas diferentes. Elimino las tomas falsas, aprovecho esto de aquí y de allí y construyo un producto que da la apariencia de argumento elaborado y con pocas fisuras. Para mucha gente resulta creíble, también lo fue el reportaje de Evole sobre el 23F, a otros nos crea dudas, pero eso no significa que sea cierto.
    Por ahora, mientras no se demuestre lo contrario, el método científico debe amparar las afirmaciones que uno hace en nombre de la ciencia. Claro que siempre es posible imaginarse una ciencia donde el método es el que se ajusta a lo que yo digo.
    En cuanto a los improperios, bueno, no renunciaría yo a ellos, la literatura es rica en ellos, y a la ciencia no le vienen mal. 🙂
    Para terminar solo una pequeña afirmación sobre los médicos, estando básicamente de acuerdo con tu exposición. Creo que la medicina es pragmatismo, no reflexión teórica. Son soluciones para problemas que desconocemos. De hecho hay escuelas muy diferentes: los que amputan, los que intoxican con fármacos.. el fin de todos es dejar al individuo con lo imprescindible para seguir deambulando. La medicina es el brazo armado de la Biología, pero con los años ha logrado una cuota de independencia enorme:se ha arrogado dos papeles, el de brujo y el de referente científico ante el pueblo. Los médicos tienen dinero y los biólogos una pipeta como consuelo. Un éxito.

  • Aunque pueda llegar a estar de acuerdo en tus criticas, no creo que como idea su teoria sea del todo imposible. Creo que otras teorias mas aceptadas en la actualidad, como la teoria de cuerdas son mucho mas inverosimiles que su propuesta. Debemos admitir que no sabemos nada aun y que teorias descabelladas podrian resultar ciertas en un futuro.

    • Buenas, en parte estoy de acuerdo contigo. El problema no es que su teoría sea del todo imposible sino que use terminología pseudocientífica para sostener una creencia que no pretende otra cosa que dar consuelo a la gente para algo inevitable: la muerte.

      Tampoco estoy de acuerdo en que tenemos que admitir que no sabemos nada. Claro que sabemos algo, el mundo tecnológico funciona por algo, nos curamos por un motivo y hay enfermedades erradicadas precisamente porque sí que sabemos algo del mundo en que vivimos.

      Soy el primero que no se cierra a una metodología científica que utilice elementos de toda clase, pero tampoco hay que pecar de misterianistas (como algo es un misterio, entonces vamos a crear una teoría de la nada para explicarlo) o de espiritualistas.

      Un saludo y muchas gracias por tu comentario.

      PD: La teoría de cuerdas se propone sin apenas base empírica, por supuesto, pero en eso consiste también la ciencia (abducción), en cotejar las teorías con la realidad. El asunto es cuando se postula una teoría no cotejable (falsable), como la de Robert Lanza.

  • Querido Francisco, con todo respeto creo que sería prudente que aprendas a manejar la soberbia, me parece muy sano el criticar, pero desde un lugar de humildad. Con todo respeto no te conozco, pero busqué investigaciones tuyas y no encontré nada más que este blog amateur al que entré porque un amigo me mandó el link. Te invito a que conozcas un poco más de la persona que tan sueltamente criticás http://en.wikipedia.org/wiki/Robert_Lanza y te llamo a la reflexión. Su carrera y trabajo de investigación muestran una trayectoria y un profesionalismo que tus críticas no tienen. Por lo que te invito a ensuciarte más, caminar más en el mundo de la ciencia para después con fundamentos propios y científicos realizar las críticas correspondientes. Suerte en tu camino. Abrazo

    • Puedes criticar esta crítica de varias maneras:

      – Desde la epistemología. Hasta el momento nadie ha intentado desmontar mis argumentos.
      – Desde la biología. Ofreciéndome argumentos nuevos y aclarándome qué es lo que de verdad quiere decir Lanza. Sé que cuesta, yo no me he metido más a fondo porque sé que no hay mucho más que rascar de un señor así, pero si tú le apoyas estoy seguro de que serás conocedor de sus argumentos.
      – Del modo ad hominem. Que es lo que acabas de hacer. No tiene nada que ver ni mi currículum (tengo 23 años y mi currículum está, de momento, por hacerse) ni mi camino en la ciencia para que mis argumentos tengan validez. De hecho, en cuanto alguien efectúa un aserto metafísico yo puedo criticarlo, aunque no sepa en qué consiste la estructura del ADN.

      De verdad, me encantaría que me dieses más información de su teoría y, si es tan estable, una refutación de mis tres argumentitos escritos desde la epistemología.

      Y, por descontado, muchas gracias por tu comentario.

      • Lo del señor Lanza es mera filosofía idealista. Nada tiene de científico. La filosofía materialista, por sí sola, puede contraargumentar contra este señor. Y si de paso la biología y otras ciencias demuestran que está equivocado, pues qué mejor.

        Vine a este blog porque un usuario de YouTube se respaldaba en este autor para decir que el más allá era objeto de estudio de la ciencia. e

  • Querido Fco. Hay tantas cosas que no sabe el hombre. Muchas de las que si se saben fueron percibidas intuitivamente o accidentalmente (serendipia) Has Visto la Intuición alguna vez ? Se.puede medir, cortar , pesar, grabar o mirar ? Va a ser que no. Piensas que dentro de mil o 3mil o 10mil años se sabrá más de todo ? Me imagino que si no ? Pues eso te da una medida de todo lo que No se sabe. Una cosa tengo clara que en el mundo físico no acaba todo. Y que la muerte no existe es algo que no hace falta que me demuestren. Lo siento enmi interior como una verdad Total, y no es pq tenga especial interés en quedarme aquí in eternum. Igual que no podría explicarte como huele una rosa,nadie, hoy por hoy, te podrá demostrar estas cosas con el método científico actual.Tienes que sentirlas. Un abrazo. D

    • No sabemos muchas cosas, yo diría que la mayoría de cosas que nos quedan por saber son infinitamente más de las que ya conocemos. Y que las que ya conocemos probablemente tengan que ser reelaboradas y mejoradas. Pero yo soy materialista, en el sentido de que creo que en el mundo físico sí que acaba todo: al menos todo lo material. Y como creo que únicamente existen cosas materiales, por eso no puedo admitir lo que dices.

      Por cierto, la analogía del mundo místico con la representación del olor de una rosa es uno de los argumentos favoritos de los creyentes para confirmar la existencia de su dios precisamente a través de la ignorancia del que comparece. No digo que esté mal, como analogía, pero a mí no me termina de convencer.

      Gracias por tu amable comentario!

  • Has tenido la oportunidad de leer el libro de Robert Lanza?, creo que ahí es donde realmente se puede hacer una crítica objetiva, el articulo es un resumen sensacionalista a un libro de más de 200 páginas. Par ser rigurosos se debería hacer la crítica sobre el libro, y no sobre un resumen periodístico del mismo.

  • Osea que según Robert lanza me muero y vuelvo a nacer en otro universo alterno?
    A mí francamente me aterra eso, de vivir eternamente y que en alguna vida futura muera de una manera muy dolorosa y brutalmente

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