Mi experiencia con Kindle Paperwhite

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El 20 de abril del 2013 (hace ya año y medio) hice la que puede ser una de las mejores compras tecnológicas de toda mi vida (quizá al nivel del iPod Classic o del Samsung Galaxy Note 2): el Kindle Paperwhite (Primera generación).
Hoy me gustaría hablaros un poco de mi experiencia con este lector de libros electrónicos y por qué ahora no concibo una lectura (cómoda) si no es a través de este aparato.
Sin embargo, voy a comenzar con una de las mayores pegas que he visto: el catálogo no es el apropiado para alguien que tiene que leer mucho para su desarrollo académico. Si buscas leer tus libros favoritos de Bergson, de 60€ el tomo, en el Kindle, olvídate. No es un buen aparato para eso, por el momento. Y aquí no sé si la culpa es de Amazon o de quién porque no he visto a editoriales como Gredos o Taurus muy interesadas en hacer buenas versiones de sus libros para Kindle. Sinceramente, si hoy cada vez más la gente viaja y quiere tener todo en digital (la tendencia va hacia allí y nunca volverá atrás, por mucho que la gente lo piense así, por mucho “boom” de vinilos que haya ahora) entonces no sé qué sentido tiene no facilitar esa biblioteca en digital. Ahora mismo es inconcebible tener una biblioteca al estilo de la que poseían los grandes escritores de la historia. Y no sólo es inconcebible por espacio y por dinero sino que es inútil. Todo el conocimiento que cabe en una biblioteca de 200 metros cuadrados lo puedo tener guardado en un aparatito que no pesa más de 220 gramos. Sólo es eso lo que echo en falta… ¡libros académicos! A veces uso Scribd para descargarme libros académicos que están ya escaneados. Y que nadie se asuste: los buenos profesores (o al menos los preocupados por nuestra economía) son los primeros en facilitarnos estos libros en PDF. En fin, es cuestión de comodidad. 
Llevo metiendo todo en la nube desde mi primer curso de bachillerato y esto me permite tener acceso a cualquier tema, conferencia o libro leído hasta entonces que haya pasado por lo digital. Hubo una época en que escaneaba cualquier cosa que nos diesen los profesores, luego tiraba el papel o lo reciclaba y me quedaba con la copia en digital. En no pocas ocasiones he rechazado montones de papeles que los profesores habían fotocopiado porque luego yo pedía sus fotocopias a los compañeros, las escaneaba en una noche y al día siguiente se las devolvía. Después ya dejé de escanear e hice fotos con el móvil. Al final ni fotos ni escaneo, los profesores se sumaron al carro de no imprimir nada y yo tan contento.
Para leer PDFs el Kindle no sirve ya que la pantalla es pequeña y los PDFs no se redimensionan tan fácilmente como los ePUBs u otro tipo de formatos para lectura electrónica. Hoy en día no concibo estudiar un texto si no es a través del subrayado del PDF. Aquí en Estambul he tenido que comprar algunos “Paquetes de textos” pero porque de otra manera poder acceder a todos los textos a la vez era engorroso. Y ahora me pregunto cómo voy a meter ese peso inútil en la maleta de vuelta a España. Tampoco he comprado libros físicos en Estambul, faltaría más… es ya algo que ha quedado atrás en la historia y el único valor que tiene es poder ser firmados por el autor: en tal caso ya me encargaré yo de que su firma quede en un lugar bonito.
Pero, por lo demás, es el aparato perfecto.
Si lees cualquier tipo de literatura, si lees más de 3 o 4 libros al mes, este es tu aparato. No sólo es sencillísimo leer (abrir la funda, o encenderlo, y ya está) sino que la batería dura un montón. En el modelo que yo tengo, el Kindle Paperwhite, hay una luz integrada que te permite leer bajo cualquier condición. Pero no significa que la pantalla sea de cristal, no, la pantalla es de tinta electrónica, estas lucecillas LED están bajo ella y te permiten observar lo que estás leyendo sin que tu vista se canse en ningún momento. En fin, es como leer sobre papel pero con luz integrada.
El catálogo de Kindle es amplísimo y hace unas semanas estrenaron Kindle Unlimited. Lo he probado y ya he leído tres o cuatro libros gracias a esto. El catálogo aún es pequeño en español pero en inglés es bestial: hay casi un millón de libros. Pagar 10€ al mes por esto es casi regalado, al igual que pagar por música ilimitada en Google Music.
La facilidad de descarga de libros se hace patente desde el primer volumen que compras. Sólo necesitas Wi-fi y, una vez está en tu Kindle, ya puedes leerlo sin preocuparte por las conexiones.
Hay otras herramientas que son utilísimas, voy a describirlas brevemente:
-Subrayado: Es como un subrayador normal, pero virtual. Es sencillísimo, simplemente tocas las frases o párrafos que te interesan y luego guardas el subrayado. Más adelante puedes consultar todos tus subrayados porque se crea un documento a parte con todos ellos. Esto es genial en caso de querer estudiar un documento. Una pena, repito, que no haya más catálogo de libros académicos.
-Diccionario: El diccionario de la RAE está integrado en el Kindle y basta con pulsar con el dedo sobre una palabra cualquiera para conocer su significado. Es más rápido aún que buscar en la rae.es. Cuando leo sobre cualquier otro aparato y no conozco el significado de las palabras me pregunto qué les costaría insertar un diccionario. Y, lo mejor de esto, es que la ventana que se abre es flotante y no tira de Internet, el diccionario está descargado previamente en tu aparato. Una vez conoces el significado, simplemente cierras la ventana flotante y al instante estás continuando con la lectura.
-Traductor: Esto lo descubrí el otro día y, en fin, ¡qué decir! Estaba leyendo a Russell en inglés y echaba de menos esta opción de vez en cuando. También hay diccionario en inglés pero es un diccionario que explica el significado, no que traduce (como es obvio). El caso es que al pinchar en una palabra aparece el botón de “Más” y es ahí donde puedes pulsar en traducción. La traducción es bastante correcta, la hace Bing y me parece que requiere conexión a Internet.
-Documento “Repasar vocabulario”: Esto es de lo mejor. Imagínate que llevas un buen tiempo leyendo. Has hecho subrayados, has buscado el significado de diversas palabras y oraciones. Sabes que todos esos subrayados están guardados a buen recaudo en la nube de Amazon pero… ¿qué ocurre con las palabras? Pues bien, en una de las últimas actualizaciones integraron esta maravilla, que es el documento “Repasar vocabulario”, consiste en lo siguiente: cada vez que pulsas sobre una palabra, esta se guarda en un documento a parte permitiéndote ver, de un solo vistazo, todas las palabras que en algún momento has leído y cuyo significado desconocías.
En fin, ¡después de este post siento que me tendrían que, como mínimo, hacer una oferta en el próximo Kindle que me compre, o regalarme otro! Pero es así como lo siento: es un aparato excelente para los lectores: cómodo, útil, elegante… Y lo mejor de todo, si solo quieres leer y no preocuparte de otra cosa, no te va a defraudar. Gracias al Kindle volví a retomar con fuerza el hábito de la lectura y, como he dicho antes, me cuesta mucho más -desde entonces- leer en cualquier otro formato.
Un saludo.
Francisco Riveira
En Estambul, Turquía.
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Francisco Riveira

Graduado en Filosofía. Investigador predoctoral en Filosofía y Retórica de la Ciencia.

Berlín, Alemania

2 comentariosDeja tu comentario

  • Hace poco compre el kindle, pero nunca me han salido las palabras que he buscado en la opción de repasar vocabulario ¿será que mi kindle salió dañado? o debo activar esa función ¿?

    • Buenas.
      Prueba actualizando el software. El que yo tengo es el Paperwhite primera edición, quizá si es otra edición no tiene esta función.

      Las palabras de Repasar vocabulario aparecen como un nuevo documento en tu lista de libros, al principio del todo (si nunca has abierto el documento).

      ¡Un saludo!

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