Tres consejos para cantar bien

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Respira bien:
No conozco a ningún buen cantante que no sepa respirar. No hace falta que tengas una forma física espectacular. Te basta con saber hasta qué punto puedes llegar entre bocanada y bocanada de aire. No pasa nada por respirar con la boca, de hecho suele ser necesario si las canciones son rápidas. Respirar es, para mí, la mitad de la tarea de cantar bien. Si un cantante siente que no llega a algunas partes de la canción puede ser porque su técnica de respiración es deficiente. El consejo para mejorar esto es encontrar los sitios correctos de la canción donde respirar no entorpezca la melodía general y, por supuesto, practicar mucho. Por supuesto que si uno está en buena forma aguantará más la respiración que otro. Nunca hay que forzar, nunca hay que llegar a ponerse rojo del esfuerzo. Cada estrofa tiene que ser cómoda. Si no lo es corres el riesgo de pasar toda la carga a la garganta (en vez de al diafragma, que es lo correcto) y entonces te comenzará a doler. Lo mismo al contrario, tomar demasiado aire acaba por ser contraproducente
Vocaliza: 
Las palabras tienen que entenderse una por una. Hay berreos de “negra” que no quedan nada mal siempre y cuando los hagas como detalles. Cantar sin vocalizar todo el rato es como el canto de un borracho: uno llega al tono pero lo que está diciendo no se distingue. Recuerda que al cantar transmites emociones pero también un mensaje y si este mensaje está distorsionado, la mitad de tu trabajo será en vano.
Volumen alto: 
Canta alto. No cantes al cuello de tu camisa. Canta como si hablases en alto, lo más alto posible, ya tendrás tiempo para moldear ese volumen. Canta siempre forte. Siempre que puedas, claro. Lo más desquiciante de los cantantes de la actualidad es que parece que cantan en susurros, parece que siempre están hablando de amor (no lo parece, es la verdad) y, por tanto, cantar alto significa faltar el respeto al ser amado. Yo me niego a cantar si no lo puedo hacer en alto. Sencillamente, me he acostumbrado a cantar con volumen y, por tanto, hay cosas que mi voz no puede hacer si no es bajo un fuerte volumen imprimido. 

Respirar para aguantar tiempo cantando. Vocalizar para transmitir el mensaje deseado. Cantar alto para mostrar todos los colores de tu voz.

En Estambul, Turquía.
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Francisco Riveira

Graduado en Filosofía. Investigador predoctoral en Filosofía y Retórica de la Ciencia.

Berlín, Alemania

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