Un tour por Egipto

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Unas horas más tarde tengo el viaje más claro.
Me he aprovechado de que algunas empresas publican sus tours por Egipto para hacerme una idea de lo que puede merecer la pena ver cada lugar. Por supuesto que iré con menos agobios, porque no hay cosa que más se aleje de la palabra vacaciones que ir a prisas por un país desconocido, a contrarreloj. Me gustaría que este viaje no fuese a contrarreloj. El país
es tan barato que cada día no pesa tanto como en un país de Europa, de los caros. Los hoteles, transportes, entradas a museos y comida no suman cantidades onerosas…
Saliendo el día 10 de Estambul llegaremos en la madrugada del 11. Son 3 horas de vuelo y no hay cambio horario. Llegamos a Hurghada y ahí dormiremos y pasaremos el día 11 entero. El lugar tiene playas y un centro muy bonito aunque no se caracteriza por sus excavaciones, museos, etc. En fin, será un lugar de paso.
En Luxor la idea es estar desde el 12 hasta el 15. Es la ciudad de Egipto que más cosas tiene para ver y por eso hay que dedicarle suficiente tiempo. Tampoco quiero agobiarme así que, si me apetece estar un día más, simplemente lo alargaré, porque en total me sobran varios días que no se me ocurrió con qué llenarlos. El 15 a medio día iremos a Asuán, más al sur, donde también hay mucho que ver. Ahí me informaré bien de lo que cuesta un tour de un día a Abu Simbel, y si puedo integrarme en algún grupo que esté ya hecho (mientras hablen alguno de los tres idiomas que sé bien, me sobra). El 17 lo pasaría entero en Abu Simbel y al día siguiente volvería a Asuán. Ese día en Asuán lo pasaría también planificando mi ruta por el Desierto Blanco. Aunque dije que no quería planificar nada no voy a ser tan suicida de meterme en el desierto sin una noción de qué va a ser de mí. La idea es ir a Al-Farafra y apuntarme en un tour también, aunque no descarto viajar solo durante un día y medio para ver qué se siente al ir por el desierto (eso sí, siempre con la carretera como referencia y mi buen GPS ayudándome a no extraviarme). Los animales nocturnos no son los típicos de la selva, por supuesto, y a lo sumo me encontraré con algunos simpáticos zorros, a los que asustaré más que viceversa.
El 22 afrontaré el final del viaje y llegaré a Giza para ver las Pirámides, que es algo que no puede faltar en un viaje a Egipto. 
Después de eso pasaré dos días en el Cairo y otros dos en Alejandría. No hay mucho que ver ahí, dicen, pero sin embargo unas ciudades tan grandes siempre tienen actividades.
Dependiendo de cómo vayan los vuelos de vuelta (que todavía no he comprado) me gustaría visitar la ciudad de Suez y Sharm. Descarto volver a Turquía desde Israel, no quiero movidas fronterizas.
En Estambul, Turquía.
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Francisco Riveira

Graduado en Filosofía. Investigador predoctoral en Filosofía y Retórica de la Ciencia.

Berlín, Alemania

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